Más de 70 senderistas visitaron las ruinas de San Pedro el Viejo



Intensa jornada senderista la que pudimos disfrutar el pasado domingo. Más de setenta personas decidieron acompañarnos en la visita a la ermita de San Pedro el Viejo. En el trayecto hasta ella, pudimos disfrutar de la dehesa que en estos primeros días de Otoño ha cogido colores primaverales. Al llegar a las ruinas de la ermita, nos pusimos al día de su historia, la cual detallamos a continuación. 



La ermita de San Pedro el Viejo fue mandada construir por San Pedro de Alcántara, en su camino de Alcántara a El Palancar. Su construcción data de mediados del siglo XVI, con una tipología similar a la de otras construcciones de la comarca. Esta tiene unas dimensiones muy notables para tratarse de una ermita situada en un medio natural y nos da a entender que el lugar tuvo cierta importancia en tiempos pretéritos. De ella nos quedan los restos del arco central realizado con sillares. Parece ser que hace no tantos años, sí que se podía ver el arco completo pero debido al expolio, solo quedan los arranques del mismo. En una de las paredes interiores del edificio aún se puede observar un escaso retazo de su enlucido.

Está situada en un lugar estratégico, próximo a los términos de diferentes localidades como son Pescueza, Acehúche, Cachorrilla, Ceclavín y Torrejoncillo, siendo este un lugar donde celebraban algunos de estos pueblos sus romerías. Estas tierras pertenecían a los Duques de Alba y estos permitían celebrar dichas romerías. Siglos más tarde pasaron al conocido doctor Camisón que de la misma manera, seguía dejando realizar la romería. El problema llegó con los descendientes de este, los cuáles dejaron de dar permiso para dichas celebraciones, lo que supuso el declive de dicha ermita y el consiguiente expolio de lo que allí había. Ejemplos de esto pueden ser la imagen de San Pedro el Viejo, que se encuentra en la actualidad en la ermita de San Pedro (Torrejoncillo), o el esquilón de la ermita, que parece ser que no es otro que el de la iglesia de Pescueza.

Después de un descanso y recuperar fuerzas volvimos a retomar el camino de vuelta, para dirigirnos hacia Pescueza, donde dimos por terminada esta ruta, no sin antes echar un buen rato comentando los pormenores del camino.

¡Gracias por vuestra participación!  

Os dejamos con las fotografías de Cristian Moreno y Juan Carlos Herrero